El cerebro de las personas mayores responde de modo diferente a las áreas verdes de la ciudad que a las zonas edificadas.

Tomas una píldora para aliviar la ansiedad. Lo que no te esperas es que su principio activo sea una bacteria que vaya directa a tu intestino y desde ahí avise al cerebro para calmar tus nervios. Es un psicobiótico. Investigaciones en modelos animales han demostrado el potencial de algunos microorganismos para tratar diferentes trastornos mentales, pero los científicos advierten que es un área de estudio muy incipiente, donde escasean los ensayos con humanos.

Con motivo del Día Mundial del Sueño nos centramos en las embarazadas y en cómo afecta todo el proceso de gestación a su descanso. Hablamos con el doctor Eduard Estivill, especialista y referente internacional en medicina del sueño, quien nos detalla cómo descansar mejor durante y tras el embarazo y da las claves para enseñar a dormir bien al bebé, algo esencial para su buen desarrollo físico y mental

Durante un proceso inflamatorio las células inmunes inundan la corriente de la sangre con citoquinas, en un proceso que se conoce como inflamación sistémica

La duración y la calidad del sueño se ven afectadas por el uso de smartphones y tablets
Los problemas van desde retrasar el sueño hasta la estimulación del cerebro.

Las zonas cerebrales asociadas con gratificaciones, como el núcleo accumbens, actúan cuando una persona siente un acercamiento a Dios, según un estudio de la Universidad de Utah, en Estados Unidos.

Los viajes estimulan nuestro cerebro, lo vuelven más plástico, más creativo, y nos dan más capacidad de comprender

Ambos se localizan en la unión témporo-parietal: La capacidad de controlar los impulsos y de conectar con los demás van unidas.

Investigadores de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) han observado que las mujeres no son las únicas que pueden sentirse deprimidas cuando se quedan embarazadas o después de tener a su bebé, lo que se conoce como depresión posparto, tras observar que hay padres que también experimentan problemas similares.

Las personas que hablan 2 o más idiomas parecen resistir mejor a los daños del Alzheimer que las personas que solamente dominan un idioma, según un estudio italiano reciente.