|
Los ejercicios de relajación, así como la respiración profunda, la práctica de deporte moderado y caminar, tienen claros efectos terapéuticos, y se consideran un espléndido recurso para reducir la ansiedad, la tensión, la agresividad y la frustración.
La relajación aumenta la sensación de bienestar, mejora el sueño y fomenta la concentración.
En principio esta técnica puede ser practicada por cualquier persona, aunque es conveniente hacer algunas advertencias, especialmente al principio: - Evitar realizarla durante las digestiones. Deben haber transcurrido entre 2 y 3 horas tras una comida copiosa y entre 1 y 2 horas tras una normal. - Tampoco inmediatamente después de un ejercicio fuerte o una emoción intensa. - No debe practicarse si no se tiene una disposición adecuada para realizarla con interés.
|
|||||||||||
